Ruleta de las emociones con el Monstruo de Colores mostrando cuatro de sus colores

Ruleta del Monstruo de Colores

3 a 6 años
Ruleta del Monstruo de Colores

Para continuar aprendiendo

Resumen para entender el juego

La Ruleta del Monstruo de Colores es un juego online gratuito basado en el cuento de Anna Llenas. Se gira una rueda y sale un color con su emoción: amarillo la alegría, azul la tristeza, rojo la rabia, negro el miedo, verde la calma y rosa el amor. La pregunta no es qué emoción es, sino qué te hace sentir así, de modo que el niño pasa de reconocerla en el monstruo a reconocerla en sí mismo. Pensado para 3 a 6 años, funciona desde el navegador sin descarga ni registro.

Cómo jugar a Ruleta del Monstruo de Colores

Gira la rueda

La ruleta muestra al monstruo en sus distintos colores. Se toca para girarla.

Mira qué color ha salido

Cada color es una emoción del cuento: amarillo la alegría, azul la tristeza, rojo la rabia, negro el miedo, verde la calma y rosa el amor.

Cuenta qué te hace sentir así

Aquí está el juego de verdad. No basta con nombrar el color: hay que pensar en un momento propio. ¿Cuándo te has puesto rojo? Con niños pequeños conviene que empiece el adulto contando uno suyo, porque después de oír un ejemplo les sale solo.

Escucha a los demás

En grupo, que respondan varios al mismo color. Descubrir que lo que a uno le da miedo a otro no se lo da es media educación emocional hecha.

Vuelve a girar

Se gira otra vez y sale un color distinto.

Controles

Ordenador:

  • Clic izquierdo en la ruleta = girarla
  • Clic izquierdo en las flechas = avanzar de pantalla
  • Clic izquierdo en «pantalla completa» = ampliar el juego

Pantalla táctil (móvil, tableta, pizarra interactiva…):

  • Pulsar la ruleta = girarla
  • Pulsar las flechas = avanzar

Para familias y docentes

Beneficios educativos

El Monstruo de Colores funciona porque convierte algo invisible en algo que se ve: un color por emoción. Sobre esa base, la ruleta trabaja lo siguiente:

  • Asociar cada emoción con su color, que es el apoyo con el que después pueden hablar de ellas sin tener aún todo el vocabulario.
  • Pasar de identificar la emoción en el monstruo a identificarla en uno mismo, que son dos cosas distintas y la segunda llega más tarde.
  • Poner ejemplos propios en voz alta, contando situaciones reales.
  • Escuchar los ejemplos de los demás y notar que la misma situación no provoca lo mismo en todos.

Objetivos de aprendizaje

  • Asociar cada una de las seis emociones del cuento con su color.
  • Recordar y contar una situación propia que haya provocado esa emoción.
  • Escuchar los ejemplos de otros y reconocer que una misma situación no afecta igual a todos.

Cuándo jugar

Va mejor si el niño ya conoce el cuento: el código de colores le llega sabido y puede ir directo a lo suyo. Si no lo conoce, leerlo antes cambia mucho la experiencia.

Acompañamiento adulto

Hace falta un adulto, y no de vigilancia: la ruleta abre la pregunta pero no la sostiene. Alguien tiene que preguntar, esperar la respuesta sin corregirla y contar también la suya. Un niño solo delante de la pantalla gira una rueda bonita y poco más.

Tiempo recomendado

10 minutos. Seis colores dan para una vuelta, y las conversaciones que salen valen más que seguir girando.

Los más jugados para 3 a 6 años

Preguntas frecuentes

  • Es un juego online gratuito basado en el Monstruo de Colores, el cuento de Anna Llenas. Se gira una rueda y sale un color, y cada color es una emoción: amarillo la alegría, azul la tristeza, rojo la rabia, negro el miedo, verde la calma y rosa el amor.

    La pregunta que abre no es cuál es la emoción, sino qué te hace sentir así a ti. Se juega desde el navegador, con botón de pantalla completa y sin registro.

  • No es obligatorio, pero se nota. Quien ya conoce el cuento reconoce el color al instante y puede dedicar el rato a pensar en su propio ejemplo. Quien no, gasta la primera vuelta en aprenderse el código. La versión gratuita en PDF está en la sección de cuentos de la web.

  • Desde los 3 años, siempre con un adulto que sostenga la conversación. El techo está en los 6: a partir de ahí el monstruo se queda corto y la conversación sobre emociones pide otro material. Dentro de ese tramo lo que cambia no es el juego, son las respuestas, que pasan de «cuando me quitan un juguete» a situaciones bastante más matizadas.

  • Sí, y funciona mejor así. Que respondan varios niños al mismo color es justo lo que enseña que una misma situación no provoca lo mismo en todos.