Serpientes y escaleras de las Emociones [PDF]

Equipo de Educaenvivo · Revisado Julio 2026
Edad: 6 a 9 años

Revisado por educadores

Explicación del recurso

Serpientes y escaleras de las emociones toma el juego de mesa clásico y le da un giro. Es el mismo tablero del uno al cien, con escaleras para subir y serpientes para bajar, pero muchas casillas piden algo relacionado con las emociones. Unas dicen «poner cara triste» o «poner cara de asco»; otras preguntan «¿qué haces cuando te enfadas?» o piden completar «me alegro cuando…».

En lugar del dado de números viene un dado especial para recortar y montar, con una emoción en cada cara. Se tira, se avanza y, al caer en una casilla con consigna, el niño la resuelve en voz alta antes de seguir. Lo demás funciona como siempre: quien llega antes a la casilla cien, gana.

Así, mientras juega, el niño va poniendo nombre a lo que siente y practica cómo expresarlo. No es una ficha para rellenar, sino una excusa para hablar de la alegría, el miedo, el enfado o el asco en un rato divertido, sin que parezca «una actividad».

¿Qué habilidades trabaja?

Cada casilla con consigna obliga a parar y mirar hacia dentro: identificar una emoción, ponerle cara o contar cuándo aparece. Reconocer y nombrar lo que uno siente es la base de la educación emocional, y aquí se practica jugando, que es como mejor entra a estas edades.

Educación emocional

  • Emociones
Competencias del marco internacional (PISA · UNESCO)

Competencias y objetivos de aprendizaje alineados con el Marco de Evaluación PISA 2025 (OCDE)y la Agenda Educación 2030 — ODS 4 (UNESCO).

  • Creatividad, expresión y bienestar emocional: Identificación y expresión de las propias emociones
Currículo LOMLOE — España
  • Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural — Cultura científica: Estrategias de identificación de las propias emociones y respeto a las de los demás
    Ver definición oficial

    Hábitos saludables relacionados con el bienestar emocional y social: estrategias de identificación de las propias emociones y respeto a las de los demás. Sensibilidad y aceptación de la diversidad presente en el aula y en la sociedad. Educación afectivo-sexual.

    Consultar en BOE

Ideas para usar esta actividad en aula y en casa

  1. 1. Habla, no solo juegues

    Cuando caiga en una casilla de consigna, no te quedes en la respuesta rápida. Pregúntale por qué, o cuenta tú también cuándo sientes esa emoción. El juego es la excusa; lo que de verdad vale es la conversación que se abre a partir de ahí.

  2. 2. Imprímelo en grande

    Si tienes una impresora A3 o llevas el PDF a una copistería, el tablero en grande se juega mejor en el suelo y en grupo. Con varios niños alrededor, cada uno resuelve su casilla en voz alta mientras los demás escuchan y esperan su turno.

  3. 3. Cambia o añade consignas

    Tapa alguna casilla con una pegatina y escribe tu propia pregunta, adaptada a lo que estés trabajando en casa o en clase. Así el mismo tablero sirve para muchas emociones y situaciones distintas, y no se agota en una sola tarde.

  4. 4. Úsalo para volver a la calma

    Después de un enfado o una rabieta, una partida corta ayuda a poner palabras a lo que ha pasado sin señalar a nadie. Hablar de «cuando me enfado» dentro del juego es más fácil que en caliente, con el disgusto todavía reciente.

¿Qué incluye por dentro?

  • Tablero del 1 al 100

    Un tablero clásico de serpientes y escaleras con cien casillas, con sus escaleras para subir y sus serpientes para bajar, ilustrado con personajes de emociones.

  • Casillas con consignas emocionales

    Muchas casillas piden una acción: poner cara de una emoción, decir qué te alegra o te enfada, o contar qué haces cuando te sientes de una manera concreta.

  • Dado de emociones recortable

    Incluye una plantilla de dado para recortar y montar, con una emoción en cada cara en vez de números, para darle otra vuelta a la partida.

  • 1 página a color en PDF

    Un único PDF a color con el tablero y el dado. Se imprime, se recorta el dado y, si se quiere, se plastifica el tablero para que aguante más partidas.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cómo se juega a las serpientes y escaleras de las emociones?

    Se juega igual que al serpientes y escaleras de siempre. Cada jugador coloca su ficha en la casilla uno y, por turnos, tira el dado y avanza. Si cae al pie de una escalera, sube; si cae en la cabeza de una serpiente, baja. Gana quien llega antes a la casilla cien.

    La diferencia está en las casillas. Muchas no son de paso: piden algo relacionado con una emoción. Unas dicen «poner cara triste» o «poner cara de asco»; otras preguntan «¿qué haces cuando te enfadas?» o piden completar frases como «me alegro cuando…». Al caer en una de ellas, el niño la resuelve en voz alta antes de que siga el turno.

    Además, en lugar del dado de números, el PDF trae un dado especial para recortar y montar, con una emoción en cada cara. Puedes usar ese o uno normal, como prefieras.

  • ¿Se puede imprimir el tablero en grande?

    Sí. El tablero viene en una sola página, así que es fácil de imprimir en casa en tamaño folio (A4). Para jugar en el suelo o en grupo, va mucho mejor en grande: puedes ampliarlo a A3 desde las opciones de la impresora o llevar el PDF a una copistería y pedir que lo impriman en ese tamaño.

    Sea del tamaño que sea, conviene imprimirlo a color, porque los personajes y los colores de las casillas ayudan a situarse en el tablero de un vistazo. Y si vas a usarlo muchas veces, plastificar el tablero o meterlo en una funda alarga bastante su vida, sobre todo si juegan varios niños.

    El dado se recorta aparte y se monta pegando las pestañas; con cartulina o plastificado aguanta mejor las tiradas.

  • ¿A qué edad va bien este juego?

    Funciona sobre todo entre los seis y los nueve años, en los primeros cursos de Primaria. A esa edad los niños ya leen las consignas de las casillas y disfrutan poniendo cara de cada emoción o contando cuándo se sienten así.

    También se puede usar antes, hacia los cinco años, si un adulto o un hermano mayor lee las casillas en voz alta. De hecho, reconocer y nombrar las emociones básicas empieza en Infantil, y el juego encaja bien como refuerzo.

    Lo bueno es que no hay respuestas correctas ni incorrectas: cada uno cuenta lo suyo. Eso hace que sirva para jugar en familia o en clase con niños de edades distintas, porque cada cual responde según lo que sabe y siente.

Ruta de aprendizaje

Desliza a la izquierda para ver aprendizajes anteriores o a la derecha para avanzar.

Ficha técnica

  • Edad recomendada: 6 a 9 años
  • Cursos: 1.º a 3.º Ed. Primaria
  • Revisado: julio de 2026
  • Tipo de recurso: Actividad
  • Formato: PDF imprimible · 1p
  • Precio: 0,00€ (gratuito)
  • Autoría: @livingsusana
  • Edición: Equipo editorial de Educaenvivo

Serpientes y escaleras de las Emociones [PDF]

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Entidades que han contribuido en la publicación del recurso

  • Equipo editorial de Educaenvivo: Selección · Revisión pedagógica · Distribución

  • @livingsusana: Creación del recurso original