Sinopsis:
La bruja Ana tropieza con una rana y, furiosa con el reino animal, lanza un conjuro: ningún animal volverá a ver su nariz. Elefante, cerdo, perro, tigre, oso, vaca y topo la necesitan para comer, rastrear, cazar u olfatear, así que solo algún pequeño puede encontrarlas y devolvérselas.El cuento arranca con la maldición de la bruja Ana: «muy enfadada con el reino animal», hace que ningún animal vuelva a ver su nariz nunca más. Pocas páginas después, el propio libro se dirige al lector y le pide ayuda: «ayuda a los animales a encontrar su nariz».
El cuento presenta uno a uno a siete animales sin nariz —elefante, cerdo, perro, tigre, oso, vaca y topo— y explica qué podrán volver a hacer en cuanto la recuperen: comer, roncar, rastrear, cazar, olfatear, pastar o cavar. Al final del libro hay ocho narices para recortar, plastificar y colocar sobre el animal correcto.
Cada frase lleva encima sus pictogramas SAAC, así que un niño con autismo o un primer lector puede seguir la historia sin descodificar todo el texto escrito. Es un cuento TEACCH de Diana Bericochea, docente que comparte gratis los materiales que elabora para su propio trabajo en el aula.
Análisis pedagógico y valores
Un lío de narices, de Diana Bericochea, convierte una rutina TEACCH de discriminación visual en un pequeño relato: una bruja deja a los animales sin nariz y solo quien las encuentre puede devolvérselas. Cada nariz de repuesto se recorta, se plastifica y se coloca sobre el animal correcto, así que el niño compara formas y colores antes de decidir cuál encaja.
Funciona en Infantil y primer ciclo de Primaria, sobre todo con alumnado con autismo que se apoya en material manipulable y en pictogramas junto al texto para seguir la actividad paso a paso.
Valores educativos
- Ayuda.
El propio cuento pide ayudar: «ayuda a los animales a encontrar su nariz», dice, justo antes de presentar uno a uno a elefante, cerdo, perro, tigre, oso, vaca y topo, que dependen de que alguien busque y les devuelva lo que la bruja les quitó.
- Confianza.
El texto es claro: la nariz de los animales «no se verá nunca jamás. A menos que algún pequeño, de encontrarla sea capaz». El cuento no ofrece otra salida: el niño que juega es quien lo arregla.
Áreas educativas para el aula
- Lenguaje y comunicación.
Cada frase del cuento lleva encima sus pictogramas SAAC: la casa y el sol de «un día», la bruja en su escoba, la lupa o las manos con la bola roja que marca «podrá». Un niño que todavía no lee reconoce la frase completa por sus iconos.
- Diversidad e inclusión.
La propia portada presenta el cuento como material pensado para TEACCH: cada nariz se recorta, se plastifica y se coloca sobre su animal (en el montaje de la foto, con velcro), así que el niño manipula piezas reales en vez de solo mirar la página. Es el formato estructurado y visual que necesita buena parte del alumnado con autismo1.
- Ciencias naturales.
Cada animal necesita su nariz para algo distinto y real: el perro rastrea, el tigre caza, el oso olfatea, la vaca pasta y el topo cava bajo tierra. El cuento convierte siete comportamientos animales reales en la pista para adivinar de quién es cada nariz.
Análisis fundamentado en marcos pedagógicos y normativos internacionales
Análisis revisado en Ver fuentes consultadas
Ficha técnica
- Autoría
- Diana Bericochea
- Editorial
- Educación Espacial
- Edad recomendada
- 3 a 6 años
- Páginas
- 14
- Formato
- Idioma
- Español
- Licencia
- Pictogramas ARASAAC CC BY-NC-SA; texto de la autora bajo CC BY-NC-ND
Sobre la autora: Diana Bericochea
Diana Bericochea es docente. Comparte gratis, bajo el nombre Educación Espacial (@educacionespacial), los materiales que elabora para su propio trabajo en el aula con alumnado con necesidades educativas especiales.
Su serie de «cuentos muy TEACCH» incluye títulos como Un tirón de orejas (2020), ¿Quién anda ahí? (2020) o Veo veo, todos con pictogramas de ARASAAC y pensados para trabajar con piezas manipulables sobre la propia lámina impresa.
Un lío de narices sigue el mismo formato: cada animal necesita su nariz para oler, rastrear o cazar, y el niño la busca entre las narices recortables de la última página y la coloca sobre el hocico correcto. Los pictogramas son de Sergio Palao (ARASAAC, Gobierno de Aragón, CC BY-NC-SA); el texto de Diana Bericochea se distribuye bajo Creative Commons BY-NC-ND.
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