Juegos de Divisiones

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Juegos de divisiones online y gratis, del reparto en partes iguales a las divisiones con decimales. Para primaria, ¡el paso siguiente a las multiplicaciones!

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Juegos de divisiones para practicar en primaria

La división es la última de las cuatro operaciones que se aprenden por escrito, aunque empieza mucho antes, cuando un niño reparte en partes iguales. Aquí están los juegos de Educaenvivo para practicarla, desde el reparto en partes iguales hasta las divisiones con decimales.

Se juegan en el navegador, sin instalar nada y sin registro. Cada uno trabaja la división de una manera distinta, así que conviene elegir según lo que le cueste al niño y no según cuál parezca más entretenido.

Cuándo está preparado un niño para dividir

Un niño está preparado para la división escrita cuando ya se sabe las tablas de multiplicar sin contar con los dedos. La razón es práctica: dividir 24 entre 4 es preguntarse por cuánto hay que multiplicar 4 para llegar a 24. Si las tablas todavía se cuentan con los dedos, el niño gasta toda su atención en eso y no le queda nada para entender la operación. Repartir objetos en partes iguales no necesita las tablas, así que los niños lo practican mucho antes.

En esta página, los juegos de reparto en partes iguales se pueden empezar antes, y los que piden resolver divisiones son para los últimos cursos de primaria, a partir de los 9 años. Cuando un niño se atasca con la división escrita, conviene comprobar primero cómo lleva las tablas de multiplicar. Si aún las cuenta con los dedos, merece la pena volver unas semanas a los juegos de multiplicaciones antes de insistir con la división.

Divisiones exactas y divisiones con decimales

Una división exacta no deja resto: 24 entre 4 da 6 y no sobra nada. En esta página, los juegos de divisiones exactas trabajan con números enteros, sin comas, y son el punto de entrada. En sus niveles fáciles, el niño resuelve cada división con la tabla de multiplicar del divisor, y repetirlas sirve para que el resultado le salga sin pensar. En los niveles más altos el divisor puede tener dos cifras, y entonces ya no basta con recordar las tablas del colegio.

En las divisiones con decimales, la coma aparece en los propios números, como en 4,8 entre 2. Ahí ya no basta con recordar la tabla, porque hay que saber qué significa la coma y dónde va en el resultado. Los juegos de divisiones con decimales están pensados para niños de 10 años en adelante que ya hayan visto los decimales en clase. Si un niño de 9 años se pierde en estos juegos, lo normal es que todavía no haya visto los decimales en clase, y basta con esperar a que se trabajen. Si ya los ha visto y aun así se atasca, conviene repasar con él qué significa la coma antes de volver a jugar.

Cómo sacarles partido en casa o en clase

Para practicar divisiones conviene repartir el tiempo: diez minutos tres o cuatro días a la semana, mejor que media hora seguida un solo día. La cifra exacta es orientativa. Lo que respalda la investigación es repartir la práctica en sesiones cortas, no una duración concreta. En 2013, el psicólogo John Dunlosky y su equipo compararon diez técnicas de estudio en una revisión publicada en la revista Psychological Science in the Public Interest. La práctica repartida quedó entre las dos más útiles. Las tablas de multiplicar también se aprenden mejor así, en ratos cortos y repetidos.

Para empezar, elige los juegos de divisiones en los que el niño resuelve la operación y localiza el resultado en pantalla. Cuando ya resuelva las divisiones sin contar con los dedos, el niño puede pasar a los juegos de plataformas, en los que además tiene que mover un personaje mientras calcula. Si el juego lleva cronómetro y al niño le agobia, es mejor repetir varias veces un nivel fácil que saltar a uno más difícil. Los juegos de divisiones con decimales conviene dejarlos para cuando la coma ya se haya visto en clase.

En el aula, los juegos de divisiones funcionan bien proyectados en la pizarra: un alumno resuelve y sus compañeros comprueban la cuenta en voz alta, multiplicando el cociente por el divisor para ver si sale el dividendo. Al explicar esa comprobación se nota quién ha entendido la división y quién solo ha acertado.